Hoy os cuento una anécdota del papi y la beba…
Pasamos el finde en el pueblo donde creció, y mientras el enano dormía, se llevó a la beba a enseñarle cosas del lugar.
Al bajar del coche vio una torre muy alta, y como es más de pueblo que las amapolas, estaba flipada. «guauu que torre tan alta» «que chulo papa».
Así que se acercan a la torre con la emoción. El papi lleno de orgullo porque a su hija le gusta un rincón de su lugar, y la va a grabar para recordar el asombro de la niña.

Cuando le da al rec, le pregunta, «mira nena que torre más alta,¿verdad? ¿Te gusta?»
A lo que ella avanza hacia él y dice «guauu mira papá… un palo pequeñito» a la vez que se agacha y coge un palo del suelo.
Jajajajajaja Cosas de niños, tan.pronto les asombra una cosa como otra.
jajajaja, nunca se les pilla diciendo lo que queremos… Qué lástima no tener una cámara integrada en ojos y oídos. Besicos
jajajajaja ¡Son totales estos peques!
Por cierto, ese mono de la peque también lo tiene Maramoto 😉