Es gracioso como las cosas que hacemos y decimos, las coge la beba para ella.
Muchas veces queremos que vea algo, y le decimos:
– Mira ahí
Y ella mira donde le da la gana, y entonces yo le digo,
– Pero mira mi dedo, ¿ves donde indica?
Últimamente cuando vamos en coche está deseando ver molinos de viento, aunque a veces ve antenas de luz y eso le basta.
El último día que cogimos el coche, nada más salir dijo
– Mira, molinos
– No, no hay molinos
– Que sí, allí. Mira mi dedo, mira mi dedo.- dijo señalando.

Aunque es una chorrada yo me reía, me lo repitió varias veces queriéndome señalar diferentes cosas.
Jajaja que graciosa. Son como esponjas, madre mia.
jejejejeje… Lo cogen todo al vuelo!!!
Mi bichilla anda igual, con el dedo, pero en busca de aviones. Son su nueva pasión. Antes lo eran los trenes.
¡Qué graciosa! Pero si lo pensamos bien…tiene todo el sentido del mundo ¡que inocentes son!