Tenemos una vecina, muy muy mayor, que cada vez que nos ve nos dice que siempre debería haber un niño en cada casa, que dan mucha vida y alegría.
En estas fechas más.
En mi familia nunca hemos perdido las ganas de hacer el loco, cantar villancicos o reírnos por cualquier cosa durante estas fiestas (y el resto del año), pero este año se ha notado que hay niños, y mucho.
La beba tiene 2 años y medio, pero sus primeras navidades estuvo dormida y para nada era consciente del jolgorio. Las pasadas con 18 meses sí se enteraba pero le agobiaba, de repente tanta gente, algunos que pocas veces había visto. Y además, sueño.
Pero este año ya sabía quien habría y conocía a todos, por sus nombres y parentesco, así que ha sido el centro de atención. El enano también, pero estaba como la beba el año pasado, observando el panorama porque no conocía bien a todos.
La cena, que se tomó en horario más infantil que adulto, estuvo llena de villancicos, villancicos a gritos he de decir, palmas y risas. Todos con babero porque ella decía que se iban a manchar, cuernos de reno para casi todos, y el enano dando palmas participando en la siesta.
¡¡También se notó que durmieron hasta las 19h la siesta!!
Llegó Papa Noel

Igual que cuando mis primos y yo éramos pequeños, pero a lo bruto y disimulando más bien poco, Papa Noel timbró en la puerta, y cuando salimos a ver quien era solo algunos lo vieron irse corriendo, las prisas ya sabéis que tiene mucha faena. La beba alucino, y no se atrevía a coger los regalos que allí había, pero poco me duraron esos momentos de duda.
Casi a la 1 se fue a dormir la tía. El enano a las 11 cayó fulminado del sueño, y mientras dormían vigilados por el vigilabebes, nosotros seguimos con nuestras tradiciones de juegos varios hasta las tantas.
El día de Navidad

Agotados todos, se notó porque nos levantamos todos cerca de las 10, y…otra vez regalos. ¡Que hartura de regalos! (para mi, solo de ver como iba a llenar mi salón, los peques felices felices). Y la comida de Navidad no fue tan efusiva porque coincidía con la hora de la siesta de los peques. Ellos comieron solos antes ( el BLW dice, si lo tomamos al pie de la letra, que los niños tienen que comer en familia, pero oiga, comer a las 15,30 como que no aguantan, así que las normas están para romperse).
Este día abuelos y tíos abuelos y tíos primos y todos disfrutaron de eso de tener niños en casa. Alegría, diversión e ilusión navideña.
Nosotros aprovechamos ese rato para ir a despedir a una amiga que tras mucha lucha y mucha fuerza nos ha dicho adiós. Navidades agridulces la verdad.
¿Cómo habéis vivido las Navidades? ¿Se nota cambio de que haya niños a que no los haya?
Y la fiesta no termina aquí, que queda nochevieja y Reyes… A disfrutar!